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sábado, 11 de mayo de 2019

MOTIVOS QUE EXPONEMOS PARA NO IR A MISA







1.  "Prefiero quedarme durmiendo".

En realidad, los motivos que siguen son sólo excusas para cubrir este primero. No parece que sea un motivo muy racional, meritorio o valioso.

2. "No tengo ganas/No lo siento."

¿Desde cuándo tus ganas son ley que hay que obedecer? ¿Es que tus ganas son más importantes que la voluntad de Dios? Además, a Misa no vas porque a ti te guste, sino para agradar a Dios. Se va a Misa a honrar a Dios y no a honrarte a ti. Y si te cuesta… ¿acaso Dios no merece ese sacrificio que incluso hace más valioso y meritorio el acto?

3. "Me aburro."
 
La acusación más frecuente contra la Misa es que es aburrida. 
Refleja bastante superficialidad, en cuanto que a Misa no vamos a divertirnos. Y es un problema personal, en cuanto que no parece que Dios sea aburrido -es la perfección absoluta-.

Además, si tanta gente va a Misa con gusto, algunos incluso todos los días, será que algo le ven que a ti se te escapa. La solución será descubrir qué tiene la Misa para que los cristianos la consideren tan importante.

4. "Es siempre lo mismo."

Si se tratara de una obra de teatro o de una película, estaría absolutamente de acuerdo contigo. Pero no es una representación teatral. Es algo vivo, que pasa ahora.
No eres un espectador. Eres partícipe.

5. Desinterés.

Las cosas de Dios no me interesan. Si Dios te da igual, tienes un grave problema.
Habrá que ver como solucionar la falta de apetencia de lo divino que te hace no apto para el cielo.

6. "No tengo tiempo."

No parece que lo que te pide Dios -1 de las 168 horas de la semana- sea una pretensión excesiva.
En concreto, quien te creó, te mantiene en el ser y te da lo que te queda de vida -y sólo El sabe de cuánto se trata- se merece el 0,59% del tiempo que Él te da.
Si no tienes tiempo para Dios, ¿para quién lo vas a tener?

7. "Tengo Otros planes mejores."

No parece que a Dios le interese competir con el fútbol, cine…
No te olvides que el primer mandamiento es "amar a Dios sobre todas las cosas".
Si tienes otros planes que te importan más que Dios, quizá el problema más que en el tercer mandamiento está antes en el primero.

8. "Tengo dudas de fe."

La fe es un don de Dios, con lo cual hay que pedirla.
Alejarte de Dios dejando de ir a Misa, no parece el mejor método para resolver dudas de la fe e incrementarla. La frecuencia de sacramentos -confesión y comunión- es la más efectiva manera de aumentar la fe.

9. "Estoy enfadado con Dios."

"Hubo algo que pasó en mi vida (la muerte de un ser muy querido, un fracaso muy doloroso, una enfermedad o cualquier otra tragedia) que me hizo enfadarme con Dios: si Él me hace esto… ¿por qué yo voy a ir a Misa?

Es la manera de mostrarle a Dios mi disconformidad con la forma de tratarme".
Hay quienes dejan de ir a Misa como una manera de vengarse de Dios.
Pero, en los momentos de dolor ¿no será mejor refugiarnos en Dios y buscar su fortaleza más que reaccionar como un chiquito caprichoso de tres años? Él sabe mas… Además, acusar de maltratarnos a quien más nos quiere y murió por nosotros…
¿no será demasiado? ¿No seré yo el que pierdo… alejándome de Dios?

10. "Hay gente que va y después se porta mal".

"Yo no quiero ser como ellos", dices seguro de tí mismo. "
Además, hay otros que no van, y son buenos".

Es evidente que ir a Misa sólo no basta. Pero, no se puede mezclar la física nuclear con el dulce de leche, ya que las dos cosas no tienen nada que ver.

En aquellos que van y después no son honestos, lo que es malo es ser deshonestos, no el hecho de ir a Misa, que sigue siendo algo bueno, aunque ellos después se porten mal.

11. "El cura me cae mal."

Por mal que te caiga el cura, no vas a Misa para darle el gusto, ni para hacerle un favor. Él no gana ni pierde nada con tu asistencia o ausencia. El que gana o pierde, eres tú: tu amor a Dios.

Además… estoy seguro de que la ciudad en que vives es lo suficientemente grande como para que puedas encontrar alguno que te caiga más simpático…
 
Recuerda ir a Misa es Estar con Dios; ve a Misa a honrar a Dios y no a honrarte a tí. Acude a su encuentro semanal.

Autor: P. Clemente González


Consejos de un Sacerdote Anciano



Este escrito lo llevaba siempre consigo el sacerdote salesiano Alfonso Arboleda, muerto recientemente, y fue escrito antes de morir por el Padre Jegussel, profesor de una Universidad Romana, a petición de sus alumnos.

Con inmensa esperanza los presentamos a nuestros lectores.

Sea la Celebración de la Eucaristía el sol de cada una de tus jornadas. Esfuérzate por comprenderla, gustarle, vivirla. Preside cada celebración como si fuera la primera, la única, la última de tu vida.

Recuerda que la Celebración Eucarística mejor presidida y celebrada es la mejor preparada. No seas de aquellos que pasan de charlas mundanas a presidir la celebración del santo Sacrificio sin preparase por medio de la oración, sin meditar nada, sin hacer siquiera un pequeño paréntesis de recogimiento.

Libera la celebración de la rutina y del automatismo. El veneno que mata a la Celebración de la Eucaristía es la rutina. Y la repetición trae rutina. Por esto no proclames siempre una sola Plegaria Eucarística, generalmente la más corta. Es necesario que vayas cambiando de Plegaria, según el sentido espiritual y pastoral de las múltiples que te ofrece el misal. Por ejemplo, la primera es la de la gran tradición de la Iglesia Romana, pronunciada por mucho santos y apóstoles durante más de 10 siglos, la tercera es muy venerada por su antigüedad, la cuarta es un bello resumen de la Historia de la Salvación. Puedes aprovechar los momentos penitenciales y las celebraciones con niños y jóvenes proclamando las Plegarias especiales para cada caso.

Que cada palabra que pronuncies sea un verdadero "anuncio" y cada rito que realices sea un auténtico "signo sagrado". Trasforma tu celebración en una verdadera vivencia. Toda comunidad cristiana experimenta con alegría la presencia del Señor en la Celebración Eucarística, si la presides con devoción y con fe, pronunciando con cuidado cada palabra y ejecutando con cariño cada gesto, "como quien habla a Alguien allí presente y a Quien ama y respeta inmensamente".

Evita toda "carrera", especialmente al pronunciar la Plegaria Eucarística. Recuerda las palabras del Cardenal Mercier: "Dedica unos minutos más a tu misa". Sucede que las palabras de las Plegarias Eucarísticas, especialmente de la segunda, ya te las sabes de memoria y por lo tanto tienes el peligro de pronunciarlas a la carrera y la comunidad se da cuenta de tu modo descuidado de presidir. No temas ser muy cuidadoso en pronunciar bien y con sentido todas las frases, claro está sin exageraciones teatrales, pero sí con toda solemnidad. La comunidad te lo agradecerá.

No improvises nunca tu celebración. Que no te suceda jamás que al llegar al altar no sepas de qué tratan las lecturas del día ni que fiesta se celebra. Sería un irrespeto incalificable a la acción más importante de la Iglesia y de tu vida.

Nunca la causa de Dios, que es la salvación de todo el género humano, está tan en tus manos como cuando predicas la homilía. Bien sabes que la homilía puede ser la única instrucción y formación en la fe que reciba tu comunidad. Es necesario que te convenzas que difícilmente el Pueblo de Dios recibe la Palabra fuera de la Misa. De este ministerio tan grande serás interpelado por el Señor en el día de tu encuentro definitivo con El. Ten en cuenta las palabras de la Biblia: "Pidieron pan y no hubo quien se los diera". Por eso piensa en tu responsabilidad para que se cumpla en ti la promesa divina: "Los que enseñaron a muchos la santidad, brillarán como estrellas portada la eternidad" (Daniel 12).

Graba esto en lo más profundo de tu corazón: Lo más importante de toda mi jornada es la celebración Eucarística. La presidencia de la Celebración Eucarística como la de los demás sacramentos, es la realidad por la que más vales como sacerdote. Cuando presides la celebración estás en la parte más alta de toda la pirámide humana, y en ese momento sólo hay uno por encima de ti: Dios. ¿No es una verdadera lástima, entonces, que te apresures en la preparación, celebración y acción de gracias de la Misa y que te distraigas tan fácilmente en ella?

"Vive lo que celebras y celebra lo que practicas". Estas palabras que te recuerdan el día memorable de tu ordenación, te invitan a ofrecerte diariamente como "hostia viva y agradable a Dios" (Romanos 12,1). Acuérdate siempre al terminar la celebración, que tu misa debe continuar durante toda la jornada. Para esto, practica el consejo del Papa Pío XII: "No dejar ni un día de hacer una visita al Santísimo Sacramento, que será, por otra parte, un excelente buen ejemplo para tu comunidad". Y hazla con amor por El, con aquella intención que deseaba Paulo VI: "Como un agradecimiento al don sublime de la Eucaristía y como un 'gracias' y una preparación más para la celebración de la misa". Un sacerdote que preside santamente y visita con frecuencia al Santísimo hace menos disparates que otros.

La celebración de la Liturgia de las Horas es el mejor termómetro de tu ardor sacerdotal. Es lo primero que abandona un sacerdote tibio. Ama el Oficio Divino como escudo de tu santidad. No lo consideres como una pesada carga sino como una maravillosa oportunidad para realizar el mismo "oficio de Dios" como lo llamaba San Agustín. Es el momento de adorarlo por tantos que no lo hacen, de pedirle perdón por tus pecados y por los de todos, de darle gracias en nombre de toda la humanidad y de enriquecerte de una manera maravillosa en tu vida interior.

Busca la manera de que todos los que se encuentren contigo te experimenten primero y ante todo como sacerdote y sacerdote de Cristo.

Considérate al servicio y a la disposición de todos. Ojalá siempre, durante toda tu vida, puedas repetir las Palabras del Señor: " No he venido a ser servido sino a servir" Y que el Divino Redentor te conceda lo que El prometió a sus Apóstoles y discípulos: "Sabiendo esto, seréis dichosos si lo cumplís" (Juan 13,17).

domingo, 7 de abril de 2019

Significado y propósito de la Cuaresma



Significado y propósito de la cuaresma.

Es un periodo de 40 días que la Iglesia Católica ha fijado como preparación a la Pascua de Resurrección. Comprende desde el Miércoles de Ceniza hasta antes de la Eucaristía vespertina del Jueves Santo.

Qué es lo que nosotros mismos debemos hacer en la cuaresma:
  • Evaluar mis relaciones conmigo mismo = autoestima.
  • Mejora nuestra carga emocional = quitarnos las cargas.
  • Hacer oración = actitud de comunión con el Padre.
  • Dar limosna = demostrar nuestra actitud de servicio.
Qué debemos hacer para mejorar:
  • Mirada prospectiva = hacia dónde voy.
  • Mirada retrospectiva = qué he hecho.
Es el tiempo de prepararnos interiormente. Jesús varias veces se apartaba del mundo para orar y entregar su voluntad al Padre.

La cuaresma es un tiempo para la propia conversión.
  • Es para romper con el pecado que vive en nuestro corazón.
  • Alejarnos de todo aquello que nos aparta de Dios.
  • Para obtener nuestra felicidad personal.
  • Es morir al pecado para vivir en la Gracia de Dios.

  1. Prehistoria de la Cuaresma
La primera referencia a la preparación pascual de 40 días aparece en un escrito de Eusebio de Cesárea en el año 332.

¿Quién fue Eusebio de Cesárea?
  • Fue un escritor y prelado cristiano griego.
  • Favorito del Emperador Constantino.
  • Nació en el año 263 y murió en el 340.
  • Fue elegido Obispo de Cesárea en el año 313 e intervino en las luchas entre ortodoxos y arrianos.
  • Fundó la historiografía eclesiástica y fija las bases de la cronología hasta el año 323.
  • En su escrito Crónica, desarrolló la historia del cristianismo hasta el año 323.

En sus escritos hace referencia de la cuaresma como una institución bien conocida, claramente configurada y consolidada.
Hace referencia a que debemos de pasar por las cosa de Dios en la misma forma en que el Pueblo de Israel paso por el desierto.

¿Cómo podemos prepararnos para ese viaje en el desierto?
  • Orientarnos hacia Dios
  • Ser vigilantes
  • Usar la Palabra y la oración para resistir el enemigo,
  • Pensar en las cosas espirituales
  • Ayuno
  • Purificación
  • Limpiar nuestro corazón
¿Cómo es esa experiencia del desierto?
  • El desierto es un lugar hostil, lleno de dificultades y de obstáculos.
  • El desierto al igual que la Cuaresma es tiempo de prueba.
  • El desierto en un lugar de paso, en nuestra peregrinación hacia el Cielo.
  • Nadie construye su casa en el desierto.
  • El desierto es un medio para prepararnos a la casa definitiva en el Reino de los Cielos prometida por Jesús.
  • Es construir nuestra casa en el Cielo y no en la Tierra
  • Toda la vida del cristiano es un combate espiritual.
  • Por eso la cuaresma representa una especie de entrenamiento en el cual aprendemos a luchar contra el mal.
  • La experiencia del desierto nos anima a la lucha, al combate espiritual, al enfrentamiento con la realidad del pecado y la vida.
Los 40 años que pasó el Pueblo de Israel en el desierto fueron tiempos de tentación y de crisis, durante los cuales Yahvé quiso purificar a su pueblo y probar su fidelidad. (Dt 8, 2-4 y el Salmo 94)

El Concilio Vaticano II, en la constitución Sacrosanctum Concilium num. 109, señala la doble dimensión que caracteriza al tiempo pascual.
  • La bautismal
  • La penitencial
Al mismo tiempo destaca que la cuaresma es un tiempo de preparación para la pascua en un ambiente de escuchar la Palabra de Dios y la oración constante.
  1. Ayuno y abstinencia
Concepto del Ayuno
Libera voluntariamente las necesidades de la vida terrena para descubrir las necesidades de la vida eterna.
“No solo del pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” (Mt 4, 4)

Concepto de la Abstinencia
Prohíbe el consumo de la carne todos los viernes de mes.

El ayuno y la abstinencia es una forma de expresar el control del cristiano sobre si mismo y la lucha contra las pasiones de la carne.
  • Es una lucha contra el propio egoísmo y una apertura hacia la fraternidad con nuestros hermanos.
  • Tienen como fin hacer un equilibrio y desprendernos de la vida de consumo.
  • Esa vida es una actitud orientada hacia los bienes materiales en forma de abuso.
  • Nuestra sociedad se mide en términos de la cantidad de las cosas que tenemos y no de la calidad de estas.
  • Esta actitud lo que hace es satisfacer los sentidos de placer, egoísmo y el consumo excesivo.
  • Es abstenerse de todo esto y dominar nuestros impulsos y buscar los valores espirituales que son los que le dan sentidos a nuestra vida.

  1. Concepto de las lecturas dominicales durante la cuaresma.
Las primeras lecturas dominicales se toman del Antiguo Testamento para señalar las grandes etapas que constituyen la Historia de la Salvación.
A través de la lectura de la Palabra de Dios, nos permite un acercamiento a Dios, que se ha ido revelando progresivamente en la historia.
Es el contacto de un Dios vivo que ha querido hacerse presente en la historia de los hombres.

Estas lecturas de cada domingo de cuaresma del ciclo A cubre los temas de:
  • La creación y el pecado de nuestros padres, Génesis 2, 7-9 (1er domingo 13 Marzo).
  • Vocación de Abraham, padre del pueblo de Dios, Génesis 12, 1-4 (2de domingo 20 Marzo).
  • La sed del pueblo durante el Éxodo y Moisés, Éxodo 17, 3-7 (3er domingo 27 Marzo).
  • David ungido Rey de Israel, I Samuel 16, 1 (4to domingo 3 Abril).
  • Las profecías de Ezequiel, Ezequiel 37, 12-14 (5to domingo 10 Abril).
  • El Siervo de Yahvé, Isaías 50, 4-7 (Domingo de Ramos 17 Abril).
Las segundas lecturas nos sirven para complementar e ilustrar los temas de la fe, la esperanza, el amor y la vida espiritual, contenidos en esa primera lectura.

Las lecturas de Evangelio, le dan la unidad entre el Antiguo y el Nuevo Testamento a través de las enseñanzas de Jesús.

Estas lecturas cubren los temas de:
  • Las tentaciones de Jesús y el combate espiritual.
  • La Transfiguración, la preparación pascual, y la lucha y las tentaciones de la vida.
  • Los temas catequéticos de la iniciación cristiana del agua, la luz y la vida.
  • La pascua de Jesús.
Todas estas lecturas nos llevan a la catequesis cuaresmal con los temas de:
  • Conversión.
  • Penitencia.
  • Obras de misericordia.
  • Arrepentimiento.
  • Reconciliación.

  1. Origen de los 40 días de preparación de la cuaresma.
  • La vida de Noé fue transformada durante 40 días de lluvia en el Diluvio Universal, que concluyo con el Pacto de Alianza establecido por Dios con Noé.
  • Moisés pasó 40 días en el Monte Sinaí, sin comer ni beber, tras los cuales recibió las Tablas de la Ley que contienen los 10 mandamientos. (Ex 34, 27-28)
  • El Pueblo de Israel marchó por el desierto por 40 años antes de entrar en la Tierra Prometida (Dt 8, 2-4).
  • Los espías de Israel pasaron 40 días en la Tierra Prometida antes de que el pueblo entrara.
  • David fue transformado durante 40 días por el desafío de Goliat.
  • El profeta Elías paso 40 días caminando por el desierto hasta llegar al Monte Horeb, sostenido solamente con la fuerza que Dios le dio con un solo alimento por medio del Ángel (1 Reyes 19, 8).
  • La ciudad de Nínive fue transformada cuando Dios le dio 40 días a los ciudadanos para arrepentirse.
  • Los discípulos permanecieron unidos en un periodo de transformación por 40 días después de la resurrección antes de recibir el Espíritu Santo Consolador.
  • Jesús estuvo 40 días en el desierto sometido a la tentación y al ayuno antes de comenzar su misión.

Los 40 días de Cuaresma van a transformar nuestra vida con:
  • La renovación de nuestra mente.
  • Renunciar a los que nos limita acercarnos a Dios.
  • Desarrollar una nueva conciencia de vida.
  • Hacer los trabajos que realicemos siempre poniéndolos en confianza en Dios.
  • Centrar nuestra vida en Cristo.

  1. Tiempo de arrepentimiento
Las personas preguntan, ¿De que yo tengo que arrepentirme?
  • No se arrepienten porque no tienen conciencia de lo que es fallar o errar.
  • Nuestra sociedad y las leyes promueven que “nos tienen que probar, más allá de duda razonable, que somos culpables”.
  • Los delincuentes, usan los tecnicismos legales para salir libres.
  • Han perdido el concepto de los que es Dios.
  • El concepto del pecado lo evalúan de acuerdo a su conveniencia.
  • Las personas se acostumbran a la vida de pecado.
  • Nuestra sociedad establece que el que mas tiene es porque tiene éxito en la vida.
  • El concepto de lo que es una familia de un hombre y una mujer esta tergiversado.
  • Se promueve la felicidad individual y no a los que nos rodean.
  • Se busca un Dios que sea de acuerdo con nuestras necesidades.
  • No están dispuestos al sacrificio.
  1. La penitencia
Es la traducción latina de la palabra griega “Metanoia” que significa conversión.
Designa todo un conjunto de actos interiores y exteriores dirigidos a la reparación del pecado cometido.

Por Rev. Diac. Teodoro L González Serrano

viernes, 22 de marzo de 2019

El contestador telefónico de Dios


¿Que sucedería si Jesús decidiera instalar un contestador telefónico automático en el cielo?

Imagínate a ti mismo orando y escuchando el siguiente mensaje:

"Gracias por llamar a la Casa de mi Padre... 

Por favor seleccione una de las siguientes opciones:
Para "peticiones", presione 1
Para "acciones de gracias", presione 2
Para "quejas", presione 3
Para "otros" presione 4

Imagínate que Dios usara la excusa tan conocida... 

"De momento todos nuestros ángeles están ocupados, atendiendo a otros feligreses. Por favor manténgase orando en la línea y su llamada será atendida en el orden que fue recibida.

¿Te imaginas obteniendo este tipo de respuestas cuando llames a Dios en tu oración?

Si desea hablar con Pedro, presione 5;
con el Arcángel Miguel, presione 6;
con cualquier otro ángel, presione 7;
si desea que el Rey David le cante un salmo, presione 8;
si desea hacer reservaciones para la casa del Padre; simplemente presione: J U A N, seguido de los números 3, 1, 6;
si desea obtener respuestas a preguntas sobre los dinosaurios, la edad de la Tierra, OVNIs, donde está el Arca de Noé, por favor espere a llegar al Cielo.

¿Te imaginas lo siguiente en tu oración?

"Nuestro sistema señala que ya llamó antes el día de hoy, por favor cuelgue inmediatamente y despeje la línea para otros que quieren orar también"

O bien:
"Nuestras oficinas estarán cerradas el fin de semana, por Semana Santa; por favor vuelva a llamar el lunes."

GRACIAS A DIOS que esto no sucede...
GRACIAS A DIOS que le puedes llamar en oración cuantas veces lo necesites...
GRACIAS A DIOS que a la primera llamada ÉL siempre te contesta...
GRACIAS A DIOS porque en JESÚS y con JESÚS nunca estará la línea ocupada...
GRACIAS A DIOS que ÉL nos responde personalmente y nos conoce por nuestro nombre...
GRACIAS A DIOS que ÉL conoce nuestras necesidades antes de que se las manifestemos...
GRACIAS A DIOS porque de nosotros depende llamarle en ORACIÓN...

www.sanmiguel.org.ar